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ISRAEL
 
H2010 – El simposio que generó un cambio.
 

 

El simposio conjunto KKL-Manitoba sobre agua produjo un verdadero “torrente” de ideas por parte de los científicos canadienses e israelíes.

Los científicos canadienses se centraron básicamente en la aplicación del monitoreo y las técnicas desarrolladas en Israel para la gestión de los grandes reservorios de agua en Manitoba, en primer lugar, el Lago Winnipeg.
Los temas que deseaban cubrir, aprovechando la experiencia israelí, incluían la introducción de nuevas tecnologías para el tratamiento de materiales orgánicos definidos como "sustancias alimenticias" o nutrientes de agua; el reciclaje de aguas servidas purificadas; las políticas de limpieza de agua, para desembarazar al agua servida de los compuestos fosfóricos útiles para la agricultura; la creación de una base de datos tecnológica, incluidos los datos sobre las tecnologías de purificación de aguas servidas; la investigación de algas y bacterias tóxicas, y las metas en el tratamientos y preservación del gran Lago Winnipeg, con ayuda del conocimiento acumulado por las técnicas de gestión hídrica aplicadas al Mar de Galilea.

El Dr. Gordon Goldsborough de Manitoba propuso, a diferencia de la situación actual, que sus colegas examinen su actitud ante el Lago Winnipeg como fuente de agua potable. "Nunca habíamos pensado en la posibilidad de usar su agua para beber, porque al igual que el Mar de Galilea tiene un nivel de salinidad de 250 miligramos de sal por litro. Aquí hemos aprendido que es posible hacerlo, y en mi opinión, tenemos un recurso que puede ser utilizado aplicando métodos similares a los que se practican en Israel".

En las exposiciones abundaron los intercambios de ideas sobre temas tales como los humedales de características similares en ambos países, y el desarrollo de la re-utilización de las "aguas grises" domésticas o las aguas servidas de máquinas lavadoras y lava-vajillas, con énfasis en la salud pública. Los canadienses expresaron el deseo de crear un programa de intercambio para científicos jóvenes y estudiantes, a fin de mejorar el futuro de este campo de investigación en ambos países. "Nosotros somos los alumnos, y ustedes los maestros", resumieron los científicos canadienses.

Dos presentaciones sobre el tema del agua se destacaron en la sesión de clausura del simposio, que tuvo lugar en la finca de Dobrovin, en la colonia Yesod Hamaalá. La Ministra de Gestión de Aguas de Manitoba, Christine Melnick, señaló que Israel es un país sorprendente, tanto por sus habitantes como por los científicos israelíes que participaron en el primer simposio en Winnipeg un año atrás, "que fueron para enseñarnos nuevas formas de pensar".

La Ministra Melnick expresó su aprecio por la cooperación establecida entre el KKL y todos los organizadores del simposio en Israel y en Manitoba. "Lo que me preocupa ahora es cómo avanzar de aquí en más. A los científicos israelíes aquí presentes quiero decirles: ¡qué hermosa asociación tenemos! No he visto nada como esto en ningún país. Ustedes, aquí en Israel, son la vanguardia en iniciativas y líderes en la capacidad de implementación".

Opiniones personales y profesionales de algunos asistentes a la conferencia:


Mel Lazareck, Presidente del KKL en Manitoba: "Esta conferencia científica ofrece al KKL una magnífica oportunidad de exposición nacional e internacional a temas actuales de calidad del medio ambiente. Desde una perspectiva histórica, los judíos de la diáspora piensan en las actividades del KKL dentro de los aspectos específicos de la plantación de árboles y la alcancía azul. Esta imagen debe cambiar".

Con la vista en el futuro, Lazarick ve este simposio como una oportunidad de ampliar los lazos existentes: "En primer lugar, ésta es una ocasión para que el KKL profundice sus asociaciones científicas y de investigación, pero al mismo tiempo se está creando una plataforma para realizar convenciones y otras relaciones científicas similares con diversos países y regiones que experimentan grandes problemas en temas hídricos".

Según el Dr. Gordon Goldsborough: "No tengo palabras suficientes para resumir estas dos semanas en Israel". El Dr. Goldsborough es un científico y docente en la Universidad de Manitoba en Winnipeg, que llegó a Israel con su esposa una semana antes para vivenciar el país. "He subido a la torre de guardia en el Bosque Lahav en el norte del Néguev y, al ver el paisaje boscoso junto al desierto seco y desplegado, entendí que éste es un país singular. Alquilamos un coche y recorrimos todo el país; por donde miraba veía la impronta del KKL. Ante de llegar pensaba que el KKL era una organización involucrada ‘solamente’ con los reservorios de agua. Estoy hondamente impresionado por los enormes alcances de su actividad ecológica y por el pensamiento amplio que orienta sus actividades. Antes de venir, temíamos por nuestras seguridad y decidimos no traer a nuestros hijos. Pero en ningún lugar me he sentido inseguro. Mi esposa y yo estamos fascinados no menos por la historia y la naturaleza de de Israel que por los aspectos profesionales del simposio. Sé que de esta visita nos llevaremos una gran cantidad de experiencias personales y profesionales".

El Dr. Goldsborough no disimuló su sorpresa ante la realidad israelí, desde el primer día del simposio. "Puedo resumirlo diciendo que ésta ha sido la experiencia más maravillosa de mi vida, en parte debido a los científicos que he encontrado en el simposio, y en parte por la impresión que Israel me ha causado: un país en el que una persona puede detenerse en el mismo lugar que sus antepasados habían recorrido 5.000 años atrás. Regreso a mi casa como una persona diferente ".

Durante las sesiones profesionales, el Dr. Goldsborough describió un experimento práctico que realizó con sus estudiantes. "¡Mis estudiantes consumen unos 300 litros de agua al día! A los fines del ejercicio, les pedí que recortaran su cuota de agua a la mitad, para que se acostumbraran a la idea de que pueden usar menos. Pero cuando veo que una sociedad moderna y rica puede vivir con un consumo diario de 100 litros de agua por persona, queda claro que podemos cambiar nuestra forma básica de pensar de un extremo al otro¨.

El último día de la conferencia, un día de sol en el Parque del río Alexander, mientras caminábamos por senderos bien cuidados, hablamos con la Sra. Jenny McKernan, que acompañó a su marido Michael en su viaje a Israel. "Este viaje simplemente ha cambiado mi mundo. Vine a Israel con la idea general que teníamos sobre el país y la región, y ahora tengo que aprender a pensar de manera diferente". La Sra. McKernan reseña en estas frases el sentimiento generalizado de la mayor parte de los científicos visitantes de Manitoba, en relación con la imagen pública de Israel, divorciada de su ser físico y espiritual¨.

Su marido, Michael McKernan, la supera. McKernan es un experto en botánica y ciencias ambientales que está involucrado en las ciencias de la calidad ambiental desde hace más de 30 años. Ha dirigido más de 50 proyectos que evalúan las influencias ecológicas en la provincia de Manitoba. "Esta visita es muy emocionante para mí, en primer lugar porque Israel era 'solo una idea' y ahora tengo claro que no la entendía. Durante los dos últimos años, en Manitoba, me sentía realmente deprimido por la seriedad con que nos remitimos a los temas ecológicos. Veía pocas esperanzas en ese campo. Pero después de lo que he visto aquí, en Israel, vuelve a despertar en mí la esperanza de que en el mundo hay otros lugares que nos muestran el camino a seguir. En ninguna otra parte del mundo he visto la labor que se lleva a cabo en Israel en el campo de la ecología".


      

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