Se dedicó una sesión completa a la adaptación al cambio climático, indicando qué lugar ocupa este tema en la lista de prioridades nacionales e internacionales.
El Sr. Stenzler inauguró y presidió la sesión especial del miércoles 3 de febrero de 2010. Las disertaciones incluyeron a la Dra. Or Karassin, directora del Programa de Legislación y Medio Ambiente en la Escuela de Derecho del Colegio Académico Sapir y miembro del directorio del KKL; el Prof. Pinhas Alpert, director de la Escuela Porter de Estudios Ambientales de la Universidad de Tel Aviv; el Prof. Arnon Sofer, titular de la cátedra Chaikin de Geo-estrategia, de la Universidad de Haifa; y el Dr. Yeshayahu Bar-Or, científico en jefe del Ministerio de Protección Ambiental.
Stenzler expresó: "
En la reciente Conferencia de Copenhague, Israel se comprometió a reducir en un 20% las emisiones de carbono hasta 2020. En mi opinión, la crisis actual presenta también oportunidades ambientales y económicas. Israel se ha convertido en un centro del tecnologías novedosas y fuentes de energía alternativas. La experiencia del KKL también puede aportar al mundo en los campos de desarrollo hídrico, forestación en regiones semiáridas y combate contra la desertificación, para mencionar solo algunos ejemplos"
.

La desertificación es lo que sucede cuando las tierras agrícolas que antes habían sido productivas ya no lo son, como resultado del mal manejo humano, por ejemplo, el pastoreo excesivo. Cuando hay vegetación escasa o nula, la tierra queda expuesta a la erosión y la gente pierde sus medios de subsistencia.
El KKL invierte recursos en la restauración de tierras que han padecido un proceso de desertificación, y hace uso de los hallazgos de científicos de renombre mundial y de las organizaciones internacionales con las que mantenemos lazos especiales, como el Servicio Forestal de los Estados Unidos. Estos logros trascienden las fronteras de nuestro país: grupos del exterior vienen a Israel para estudiar nuestros métodos, y miembros del KKL son invitados al exterior para compartir sus conocimientos y aprender de sus colegas.
Hemos logrado enormes progresos en términos de forestación en el desierto. El Bosque de Yatir, que se encuentra en una región semiárida, es el único bosque de estas características en el mundo. Con la debida modestia, puedo decir que el KKL se ha convertido en una potencia mundial en este campo. La investigación realizada por el Prof. Dan Yakir del Instituto Weizmann junto con el KKL ha determinado que el Bosque de Yatir es responsable del secuestro de 220 kg de carbono por dúnam, en comparación con los 200 kg por dúnam en los bosques de Europa. Esto significa que los desiertos pueden ser forestados en todo el mundo, lo que tendrá un efecto muy significativo sobre el recalentamiento global.
En cuanto al agua, en el presente estamos finalizando la construcción de nuestro 217° reservorio. La construcción de reservorios es muy costosa pero la inversión es redituable. Algunos reservorios acopian aguas aluvionales y otros almacenan efluentes reciclados; en algunas ocasiones se rellenan dos veces al año. Realmente se puede decir que el KKL es el 'cuarto acuífero de Israel'. Este año hemos suministrado el 50% del agua usada en Israel para fines agrícolas.
En el futuro, los países lucharán por los recursos. El agua es uno de los más importantes. La exportación de los conocimientos y la pericia del KKL pueden brindar respuestas a los procesos de desertificación y al cambio climático. En un mundo que cada vez siente más hambre y sed, la implementación de nuestros métodos puede ayudar a aliviar las crisis presentes y futuras, y efectuar una contribución significativa a la posición internacional de Israel".

La
Dra. Or Karassin, directora del Programa de Legislación y Medio Ambiente en la Escuela de Derecho del Colegio Académico Sapir y miembro del directorio del KKL, enfatizó que el cambio climático ya es una realidad:
"Hoy en día debemos pensar cómo reorganizarnos para afrontar el cambio climático, lo que llamamos la geo-adaptación. Todavía tenemos la opción de adaptarnos antes de que se produzcan grandes cambios, o después de ellos.
Expondré cuatro razones:
1. La adaptación no puede ser pospuesta por los esfuerzos de mitigación. Ya es demasiado tarde para evitar el cambio climático, y todos los acuerdos internacionales recientemente firmados toman esto en cuenta. Israel no es un gran jugador en la palestra internacional, por lo cual no podemos afectar el cambio climático, pero sí debemos empezar a hacer los cambios necesarios para adaptarnos a él.
2. La adaptación es no solo una prioridad para los países en vías de desarrollo sino que también debe ser enfocada por los países desarrollados.
3. La adaptación cuesta dinero, mucho dinero. No obstante, según un estudio publicado por Lord Stern en Gran Bretaña, si nos adaptamos antes de que el cambio climático nos golpee, costará un 5% del PBN, en comparación con el 20% que costará después.
4. Es imprescindible determinar la política y los medios de regulación en términos de gobiernos y autoridades. No hay tiempo para una adaptación autónoma, que es un proceso natural. Se debe poner en marcha la estrategia de adaptación y se deben asignar los presupuestos necesarios para su implementación. En Australia, este proceso ya ha empezado. También Israel debe afrontar la realidad e integrarse a las iniciativas globales de adaptación"
Síntesis de las disertaciones adicionales y de los debates subsiguientes, moderados con pericia por el presidente mundial del KKL
El KKL y la geo-ingeniería
El Prof. Pinhas Alpert, director de la Escuela Porter de Estudios Ambientales de la Universidad de Tel Aviv, señaló que en las dos décadas pasadas ya se ha producido una serie de fenómenos climáticos excepcionales: "El último verano hubo diez días seguidos excepcionalmente calurosos. En el pasado, una ola de calor como ésta podía durar dos días, o tres como máximo. Más aún, hubo muchos eventos inusuales como éste en los últimos 25 años. Las percipitaciones disminuyen, pero paradójicamente hay más inundaciones debido a las grandes cantidades de lluvia en períodos más cortos. Casualmente, uno de los pocos lugares en los que las precipitaciones anuales no han cambiado es el norte del Néguev, y los estudios han demostrado que esto está directamente relacionado con las actividades de forestación del KKL en la región.
En el futuro oiremos cada vez más hablar de la 'geo-ingeniería', que significa la intervención humana para cambiar la faz de la tierra. En la última edición de la revista Nature, el Prof. Paul Crutzen recomendó sembrar en la estratósfera partículas que disminuyan la radiación solar y causen un descenso global en las temperaturas. En el pasado, esas ideas eran rechazadas airadamente, pero hoy en día la gente empieza a tomarlas en serio. Por supuesto hay grandes riesgos en medidas tan extremas como ésas, pero es una realidad que debemos afrontar. A veces la geo-ingeniería es menos radical; los reservorios de agua del KKL pueden ser un buen ejemplo de ello. El acopio de aguas aluvionales es una forma inteligente de aprovechar las ventajas de las inundaciones por una parte, y de hacer frente a los inviernos más secos por la otra. De hecho, diría que durante bastante tiempo el KKL ha hecho geo-ingeniería sin ser consciente de ello".
Estrategias hídricas y tecnologías israelíes

El
Prof. Arnon Sofer, titular de la cátedra Chaikin de Geo-estrategia de la Universidad de Haifa, habló sobre las ramificaciones del nivel del mar en aumento y del clima cada vez más seco en la región: "
Hace poco regresé de una visita de 48 horas a Nueva Delhi, en donde me encontré con 120 funcionarios de diversos países musulmanes. Cuatro meses atrás me había encontrado con muchos de ellos en otra conferencia, y su actitud hacia mí había sido muy fría. Esta vez me rogaron que visitara sus países y que los asesorara sobre estrategias hídricas y tecnologías israelíes.
En Israel se están secando el Lago Kinéret y el Mar Muerto. Debido al cambio climático, tenemos un problema real en la frontera con Egipto con los inmigrantes ilegales que buscan trabajo en Israel, hasta el punto de representar una amenaza estratégica. En Egipto se está secando el Nilo y creciendo el Mediterráneo, lo que puede llevar al desplazamiento de tres millones de personas. En Siria y Jordania, los grifos están secos la mayor parte del día. Por otra parte, Turquía, que ha desviado agua de Siria, se siente fuerte y protagonista en la región, y todo ello se debe al agua.
En mi opinión, Israel debe tender la mano a sus vecinos. Creo que esta crisis nos ofrece la oportunidad de generar lazos basados en necesidades reales e inmediatas, superando las ideologías y las enemistades del pasado. El KKL, que ha reverdecido Israel y ayuda a preservar su belleza, puede y debe desempeñar un rol crucial en estos esfuerzos".
La adaptación al cambio climático
El Dr. Yeshayahu Bar-Or, científico en jefe del ministerio de Protección Ambiental, habló de los desafíos que debe afrontar el mundo a consecuencia del cambio climático, y cómo nos estamos adaptando a ellos: "Hablamos de reducir el carbono en la atmósfera, lo que es importante para el futuro. Por el momento debemos adaptarnos, y se trata de un gran problema de financiación. Otro factor que influye sobre las políticas de cambio climático es la creciente rivalidad entre los Estados Unidos y China.
Debemos preparar varios escenarios ambientales, y debemos pensar en sus ramificaciones para diferentes sectores. Por ejemplo, si prevemos un aumento de mosquitos, esto afectará a los soldados que duermen al aire libre más que a los residentes urbanos que pueden poner cortinas en sus ventanas. El desafío de Israel es detectar los posibles cambios y crear una estrategia para hacerles frente.
Estos desafíos suelen tener efectos de largo alcance, y no solo locales. El recalentamiento global y el desecamiento implican un incremento de plagas dañinas, que afectan a la agricultura. Como consecuencia del Canal de Suez, al Mediterráneo fluye agua más cálida que ha llevado a una cantidad nunca vista antes de medusas. Las enfermedades bacterianas proliferan en una atmósfera más caliente.
En la Biblia, Dios bendijo a Abraham diciéndole que sería una bendición para otras naciones. Israel debe aprovechar las ventajas de sus conocimientos a nivel local e internacional, y el KKL debe asumir una misión crucial en estos esfuerzos".
En el debate subsiguiente, el Sr. Stenzler pidió a los disertantes que se refirieran a temas específicos y que respondieran a las preguntas del público. A continuación reproducimos una breve reseña de sus respuestas:
Se preguntó a la
Dra. Or Karassin sobre la importancia de adaptarnos ahora, si en el futuro habrá tecnologías mejores y más eficientes:
"Esto es lo que se llama una 'mala adaptación'. Debemos aprovechar de inmediato las ventajas de las herramientas prácticas, como el planeamiento urbano, para preparar el futuro. Por ejemplo, en lugar de que los acondicionadores de aire consuman energía, se pueden construir casas mejor adaptadas al clima. En los lugares en los que hay menos precipitaciones, si dejamos que el agua fluya hacia el océano, la situación solo empeorará. Cada reservorio construido por el KKL cuesta mucho dinero, pero debemos asignarles fondos y recursos". Cuando se le preguntó si la adaptación no se producirá a expensas de la mitigación, admitió que existe cierta tensión entre el intento de cambiar la realidad y la adaptación a ella, pero señaló que "
debemos intervenir en la sutura entre ambas. Hay soluciones en las que todos ganan. Por ejemplo, la reducción de nuestra dependencia de los combustibles fósiles es crítica para la atmósfera y también absolutamente necesaria para el futuro, porque de todos modos estos recursos se agotarán en unas pocas décadas. Israel ha desarrollado una gran cantidad de tecnologías de avanzada que se implementan en el exterior, pero que por alguna razón no son usadas aquí. Aprovechar sus ventajas a tiempo no es un cambio tan drástico. Y puede ser llevado a cabo con menos costos ahora que en el futuro".

En respuesta a la pregunta sobre la forma en que el cambio climático puede afectar a nuestra región, el
Prof. Alpert dijo que todos los estudios coinciden en que la cuenca del Mediterráneo está en proceso de grandes cambios:
"La tasa de cambio climático en nuestra región es más rápida que en otras partes del mundo. Con el nivel del mar en crecimiento, nuestro litoral cambiará y tal vez debamos evacuar edificios construidos sobre la playa. Hay mucha incertidumbre con respecto al futuro, y algunos estudiosos creen que la situación puede empeorar aún más de lo que se predice actualmente. Israel no cuenta con los recursos necesarios para realizar estudios en la escala apropiada, y por ello debemos confiar en los hallazgos de otros países. Cuantos más experimentos se realicen ahora, mejor preparados estaremos para el futuro".
El
Prof. Sofer dio un ejemplo de cómo un incremento en la presión sobre el agua puede tener un efecto positivo sobre las posiciones más obstinadas:
"En el pasado ofrecimos a Jordania agua desalinizada, pero ellos la rechazaron e insistieron en recibir solo agua del Lago Kinéret. Como la situación en Ammán se torna cada vez más insostenible, no tendrán otra opción que la de aceptar el agua desalinizada, que aliviará algo de la presión sobre el Kinéret".
Las preguntas al
Dr. Bar-Or se referían a la forma en que el Ministerio de Protección Ambiental se prepara para el cambio climático:
"Lamentablemente, el medio ambiente nunca ha ocupado un lugar demasiado alto en la lista de prioridades de Israel, lo que significa que para el año próximo no nos han asignado el presupuesto con el que deberíamos contar; tal vez haya un investigador y medio que se dedique a la adaptación. No obstante, veo un cambio, y en el futuro, cuando expandamos nuestra red de reservorios de agua y construyamos más plantas de desalinización, creo que nos convertiremos en un modelo que será estudiado por los países del mundo entero”.
El presidente mundial del KKL, Efi Stenzler, puso fin a la sesión deseando a todos
"un clima agradable y no demasiado caluroso, y mucha, mucha lluvia".